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domingo, 6 de septiembre de 2009

aspectos culturales

La cultura de los indígenas de América varía enormemente. La lengua, la vestimenta y las costumbres varían bastante de una cultura a otra. Esto se debe a la extensa distribución de los americanos y a las adaptaciones a las diferentes regiones de América. Por ejemplo, debido a la región semi-desértica, los chichimecas de aridoamérica nunca llegaron a formar una civilización como las de mesoamérica, sus vecinos al sur. Como consecuencia de esto, los chichimecas formaron una cultura basada en la práctica de nomadismo. Aunque los aztecas e incas formaron civilizacíones extensas y ricas, la vestidura de ambos dependía mucho del clima de sus tierras. En mesoamérica, donde el clima es más caliente, solían usar menos vestamento que los habitantes de los Andes. Aun así, hay algunas características culturales que la mayoría de los indígenas americanos practicaban.

musica
Los alientos y las percusiones fueron los instrumentos mayormente usados por las culturas indígenas de América. En casi todo Estados Unidos y Canadá, la música fue acompañada de percusiones monofónicas. Se cree que en el centro de México y Centroamérica la música fue hecha a partir de escalas pentafónicas. Se suele considerar que antes de la llegada de los españoles, la música era inseparable de las festividades religiosas, festividades que incluían una gran variedad de instrumentos de viento y percusión como tambores, flautas, conchas de caracol (usados como trompeta) y tubos de lluvia. En cuanto a los instrumentos cordados, algunos grupos llegaron a emplearlos utilizando elementos naturales (frutos y troncos ahuecados) e incluso la cavidad bucal como caja de resonancia; usualmente no se emplearon sino dos o tres cuerdas tensadas sobre algún arco, mismas que eran punteadas, con o sin plectro, sin formar lo que en Occidente se conoce como armonía. En general se puede decir que no se tiene una idea precisa de cómo pudo haber sido aquella música, puesto que no se preservan documentos con notación musical; sin embargo algunos cronistas españoles, los misioneros, señalan que las percusiones servían como medios de comunicación y narran que fue tal su sonoridad al llegar que los espantaba.

Después de la entrada de los españoles, el proceso de conquista espiritual se vio favorecido, entre otras cosas, por el servicio musical litúrgico al que se integró a los indígenas cuyas dotes musicales llegaron a sorprender a los misioneros. Fueron de tal maginitud las dotes musicales de los indígenas que pronto aprendieron las reglas del contrapunto y la polifonía e incluso el manejo virtuoso de los intrumentos, ello ayudó a que no fuesen solicitados más músicos traídos de España, lo cual molestaba significativamente al clero. La solución que se planteó fue no emplear sino a cierto número de indios en el servicio musical, no enseñarles contrapunto, no permitirles tocar ciertos intrumentos (alientos metales, por ejemplo, en Oaxaca, México) y, por último, no importar más instrumentos para que los indios no tuviesen acceso a ellos. Esto último no fue óbice para el goce musical de los indígenas, quienes experimentaron la construcción de instrumentos, particularmente de maderas frotadas (violines y contrabajos) o punteadas (tercerolas), es allí donde podemos encontrar el origen de la ahora llamada música tradicional cuyos instrumentos poseen una afinación propia y una estructura típicamente occidental.

En cuanto a la fusión de tradiciones musicales, en México se preservan dos pequeñas obras sacras de don Hernando Franco Dios itla tonantzin e In ilhuicac, que combinan el método contrapuntístico occidental, con la lengua náhuatl y una rítmica no muy común que introduce lo que parecieran algunos errores contrapuntísicos que más que accidentes son provocados.

agricultura
En el curso de mil años, una gran cantidad de especies de plantas fueron domesticadas, creadas y cultivadas en el continente americano. Se calcula que más de la mitad de las cosechas cultivadas en el mundo fueron inicialmente desarrolladas por los indígenas de América. En muchos casos, la gente indígena creó especies totalmente nuevas de algunas salvajes que ya existían, como es el caso del maize creado del zacate salvaje teosinte de los valles del sur de México. Un gran número de estos productos agrícolas aún mantienen sus nombres náhuatl en los nombres lexicónos de inglés y español.

tecnologia
La limitada distribución de animales de carga disponibles para la domesticación sin duda es uno de los factores que difucultó el transporte y el desarrollo de ciertas tecnologías en la América prehispánica. Además la configuración del continente orientado según el eje norte-sur dificultaba la difusión de ciertos cultivos al variar el clima mucho con la latitud. Nótese que Eurasia tiene una orientación predominante este-oeste lo que permitió la difusión de ciertas tecnologías y cultivos a lo largo de franjas en que la latitud variaba poco. Otro factor que diferenció a Eurasia de América es la ausencia en este último de culturas hidráulicas como las que surgieron en Egipto o China, debido a la diferente configuración de los ríos en América.

A la llegada de los europeos a América el uso de la tecnología del metal era muy limitado, y muchas de las tecnologías de las culturas americanas eran esencialmente líticas.

Sin embargo, en algunos aspectos particulares las civiliaciones americanas lograron importantes éxitos. En Mesoamérica el conocimiento del calendario y la astronomía había alcanzado niveles de desarrollo notables. En cuanto a la agricultura los aztecas usaron sistemas de agricultura intensiva basados en chinampas con producciones totales de alimento por hectárea probablemente muy superiores a la de otros lugares del planeta. Incluso algunos de los cultivos americanos eran especialmente productivos, el maíz cuando fue llevado a China por ejemplo resolvió en gran parte probelmas de hambre y fue un cofactor responsable de la explosión demográfica de esa área geográfica hacia el siglo XVIII.

lengua
El continente americano es una de las zonas más diversas desde un punto del origen etnolingüístico de sus poblaciones. La clasificación de filogenética de las lenguas indígenas de América las agrupa en unas 80 unidades filogenéticas bien asentadas, además de más de un centenar de lenguas no-clasificadas más. Las comparaciones de más largo alcance que pretenden probar el parentesco ancestral entre estas familias lingüísticas, es controvertido ya que frecuentemente recurre a técnicas no tan exigentes como el método comparativo estricto.

Entre las clasificaciones de largo alcance, probablemente la más polémica y también, una de las más influyentes es la hipótesis amerindia debida a Joseph Greenberg (1987) que sugiere que en última instancia las lenguas indígenas americanas se pueden agrupar en tres unidades filogenéticas:

  • Las lenguas amerindias propiamente dichas, que englobaría la gran mayoría de
lenguas americanas.
  • Las lenguas esquimo-aleutianas, que formarían parte de una supuesta macrofamilia euroasiática.
  • Las lenguas na-dené, que formarían parte de la hipotética macrofamilia dené-caucásica.

Greenberg además propone una división en grupos de las lenguas amerindias sobre una evidencia lingüística, que la mayoría de americanistas consideran insuficiente como para que su resultado sea fiable.